GNU/Linux para principiantes

Publicado: 23. ene, 2012 en Software libre | Enviar a un amigo Enviar a un amigo

GNU/Linux para principiantes

Primeros pasos con el sistema operativo del pingüino.

Es sabido que los usuarios con mayores conocimientos de informática suelen evitar los Sistemas Operativos de Microsoft y, a menudo, se decantan por algún miembro de la gran familia compuesta por los descendientes de UNIX, como GNU/Linux o FreeBSD. Acostumbrados a la instalación, configuración y administración de S.O., servidores y demás, y adeptos al empleo de la línea de comandos, se mueven en estas plataformas como delfines en el mar. Los usuarios de nivel intermedio cuando abandonan Windows pueden sentirse algo perdidos en un inicio, pero muy rápidamente se adaptan y entonces se preguntan por qué demoraron tanto para hacer el cambio. Pero si una gran contra han tenido los S.O. alternativos, especialmente las distribuciones GNU/Linux, es que históricamente no han sido amigables con los usuarios principiantes, quienes priorizan la facilidad de aprendizaje y uso sobre la estabilidad y la performance. Aunque en estos últimos años se ha recorrido un largo camino en este sentido, con la aparición de distros modernas, sencillas y con un gran soporte para los periféricos existentes en el mercado, todavía son muchos de los que hacen sus primeros palotes con las computadoras los que se frustran al intentar migrar a GNU/Linux y, lamentablemente, suelen abandonarlo velozmente, para regresar al nunca bien ponderado Windows, en donde se sienten más seguros. Una de las principales razones de que esto ocurra es que al dar sus primeros pasos en un terreno tan nuevo, les surgen innumerables dudas y les cuesta bastante hallar quién se las responda. Familiares y vecinos no tienen experiencia como para ayudarlos, y es difícil encontrar los lugares adecuados para consultar en Internet. Para colmo de males, numerosas veces al dar con el sitio adecuado para saciar sus dudas son recibidos en forma poco agradable por supuestos “expertos”, quienes, a veces, tienen la extremadamente errónea idea de que los principiantes no son más que personas incapaces y cargosas, en las que no justifica invertir unos escasos minutos para darles una mano. Desde aquí les daremos diez sugerencias para que quienes hayan pasado por esta situación, o crean que pueden sufrirla, se aseguren de tener una transición exitosa y feliz a un excelente Sistema Operativo, como lo es actualmente GNU/Linux.

PRIMERA SUGERENCIA: ANALIZAR LAS NECESIDADES DE SOFTWARE
Lo que hay que hacer en el comienzo, para evitar frustrarse prematuramente, es evaluar con cuidado el software con el que trabajamos cotidianamente antes de pensar en migrar a GNU/Linux. Quienes no precisen más que navegar por Internet o realizar tareas tradicionales de oficina no tendrán inconvenientes, ya que, en la primera situación, todas las distros modernas cuentan con un arsenal de aplicaciones que cubren todos los requerimientos: navegador web, cliente de correo, mensajería instantánea, aplicaciones de telefonía sobre Internet. En el caso puntual de los navegadores, todos los más modernos y poderosos -Mozilla Firefox, Chrome, Opera- están disponibles, mientras que para las demás tareas online -como mandar mails o chatear- existen aplicaciones tan completas como las que se emplean sobre Windows. En cuanto a las tareas de oficina, se halla a disposición la suite OpenOffice, que posee procesador de textos, planilla de cálculos, editor/visor de presentaciones y más, por lo que se puede abrir y modificar sin problemas documentos confeccionados en Windows con Microsoft Office. Ahora, si se necesitan aplicaciones muy específicas para un uso profesional, como software de diseño gráfico, edición de audio o modelado 3D, debe tenerse en cuenta que aunque existen aplicaciones libres que llevan a cabo estas tareas, difícilmente estén a la altura de sus competidoras comerciales, cuyos desarrolladores tienen un respaldo económico importante que les permite dedicarse exclusivamente a mantenerlas y mejorarlas constantemente.

SEGUNDA SUGERENCIA: NO TIRARSE A LA PILETA
Por más irritantes que sean los colgazos de Windows -hasta las versiones más estables, basadas en el kernel de Windows NT, como el XP o Win 7, los sufren de vez en cuando- nunca es buena idea iniciarse en GNU/Linux eliminando Windows completamente de la PC. Si el cambio es demasiado brusco para el usuario, no hay vuelta atrás o, mejor dicho, la hay, pero con una gran inversión de tiempo y esfuerzo. Por ende, lo más conveniente es hacer las primeras pruebas con distros Linux no solamente sin desinstalar Windows o sobreescribir la partición que éste ocupa, sino que también es aconsejable evitar particionados, formateos y demás tareas que conllevan una configuración de tipo “dual boot” (es decir, que Windows conviva en el mismo equipo que una instalación nativa de GNU/Linux), ya que esto implica cierto riesgo, particularmente para un principiante, y un error podría conllevar la pérdida total de los datos. Lo mejor en estos casos es probar distros que ofrezcan versiones “LiveCD”, o sea, que arrancan desde una unidad óptica y no necesitan instalar ni modificar nada. Otras posibilidades son recurrir a un software de máquinas virtuales (“Virtual Machines”) como VirtualBox, o a una instalación sobre el sistema de archivos de Windows. El programa “Wubi” es óptimo para esto último, ya que permite instalar una distro Ubuntu completa en la partición de Windows, sin particionar, formatear, ni modificar en nada la configuración de la PC.

TERCERA SUGERENCIA: ELEGIR LA DISTRIBUCIÓN ADECUADA
Existe una gran cantidad de distribuciones GNU/Linux disponibles. Es importante optar adecuadamente por la que corresponda a nuestros conocimientos y a la PC que se tenga. La recomendación obvia es inclinarse por las distros que son reconocidamente amigables con los recién iniciados, como Ubuntu, Linux Mint, OpenSUSE, PCLinuxOS y Mandriva. Si se posee un equipo que cuente con unos cuantos años, evitar las últimas versiones de las distros y decantarse por alguna versión anterior, siempre leyendo en el sitio web de cada distro los requerimientos de hardware de cada versión y asegurándonos que se corresponden con las características de nuestro equipo. También es vital cerciorarse de que el hardware de nuestra PC será soportado sin inconvenientes. Esto es particularmente relevante con las notebooks, que, en ocasiones, suelen tener problemas con alguno de sus dispositivos bajo Linux. Es buena idea hacer una búsqueda previa en la web con la marca y modelo de nuestro portátil y el nombre de la distro deseada, para corroborar que no habrá conflictos. Los equipos de escritorio, por lo general, rara vez dan dolores de cabeza con cualquier distro de los últimos años, pero, si contamos con placas de video potentes, es menester comprobar que la distro elegida incluye “de fábrica” los drivers propietarios correspondientes a nuestra tarjeta, lo cual permite sacarles el máximo rendimiento.

CUARTA SUGERENCIA: PROCURARSE DOCUMENTACIÓN EN PAPEL
Si nos conectamos a Internet mediante una placa inalámbrica o un módem ADSL, puede suceder que configurar la red en Linux no sea tan sencillo y no dispongamos de una conexión indispensable para navegar la web en la búsqueda de respuestas a nuestras dudas. Por ello siempre es ideal para un linuxero novato poseer la información en papel. Hay muy buenos libros para principiantes, aunque una opción recomendable -y más económica- es buscar material gratuito en la web e imprimirlo para tenerlo a mano cuando lo necesitemos. En ambas situaciones, corren con ventaja quienes dominen el inglés, ya que la cantidad de información disponible se expandirá considerablemente.

QUINTA SUGERENCIA: GOOGLE ES TU AMIGO
En cuantiosas oportunidades, no se le encuentra la vuelta en la distro Linux elegida a la hora de hacer algo que era enormemente fácil -o no lo era tanto, pero se sabía cómo- en Windows. En lugar de fastidiarse, empezar a postear inmediatamente preguntas en foros o probar cosas inciertas y hasta algo cómicas en un intento por descubrir de casualidad dónde se esconde la opción deseada, lo mejor es realizar una búsqueda en Google. En un gran porcentaje de las veces, encontraremos la respuesta a esa gran incógnita en unos pocos segundos. Ayuda bastante leer previamente alguno de los cientos de artículos posteados en la web que explican la manera de refinar las búsquedas en el gigante de los buscadores para obtener resultados más precisos.

SEXTA SUGERENCIA: APRENDER A REALIZAR CONSULTAS ONLINE
Muchos usuarios nóveles se quejan de que, al consultar en la web, no obtienen respuesta o sólo consiguen que se mofen de ellos. Lo primero que hay que inquirirse es: ¿estoy preguntando bien? Debe tenerse en cuenta que quien contesta está invirtiendo su tiempo -una de las cosas más valiosas que existen para el ser humano- para ayudarnos desinteresadamente. Por lo tanto, es fundamental “aprender a preguntar” antes de hacerlo, si queremos conseguir respuestas positivas. Para este fin, es imprescindible la lectura del notable artículo “Cómo hacer preguntas de manera inteligente”, escrito por el famoso experto en software libre Eric S. Raymond. La traducción al español se halla en la dirección [http://www.sindominio.net/ayuda/preguntas-inteligentes.html]. Leer y comprender lo allí expuesto nos ayudará no solamente a la hora de hacer consultas online sobre Linux, sino sobre cualquier otro tema, incluso los que nada tienen que ver con la informática.

SÉPTIMA SUGERENCIA: DETECTAR LOS LUGARES ADECUADOS PARA PEDIR AYUDA
Tan importante como aprender a preguntar es saber adónde plantear nuestras dudas. Muchos foros o servidores de chat tienen secciones para dudas básicas, y otras destinadas para usuarios avanzados. Llevar a cabo consultas típicas de un recién iniciado en un chat para expertos, o en la sección equivocada de un foro de la distro elegida, muchas veces provocará respuestas rudas, o que directamente ignoren la pregunta. Lo mejor es buscar en Google foros o chats en los que se brinde soporte a nuestra distro y tomarse un tiempo para recorrerlos antes de consultar. Leer los posts de otros usuarios en varias ocasiones tornará innecesaria la consulta, ya que la mayoría de los principiantes suelen tener más o menos las mismas problemáticas. Además, permitirá darnos cuenta, por el tipo de preguntas que se hacen y la forma en la que son respondidas, si se encuentran en el sitio conveniente para exponer su duda.

OCTAVA SUGERENCIA: NO PERDER LA PACIENCIA CON RAPIDEZ
A la hora de plantear una duda o problema en un chat o foro, no hay que darse por vencido si pasados unos minutos -en el caso del chat- o un par de días -si se trata de un foro- no se obtuvo respuesta. Hay que tener en cuenta que quienes allí participan están dispuestos a ayudar, pero no están sentados delante del teclado las 24 horas del día. A menudo, suelen tardar algunas horas (en el caso de canales de chat en la red IRC) o días -en un foro en la web- en responder. A veces, es porque necesitan buscar la información para escribir una contestación más completa. En todo caso, siempre se puede dejar una dirección de mail al postear un pedido de ayuda, solicitando que se envíe allí una copia de la respuesta.

NOVENA SUGERENCIA: PONERSE EN CONTACTO CON UN LUG
La gente siempre está más propensa a colaborar con alguien “cara a cara” que a través de Internet, en donde el trato es más frío e impersonal. Acudir a las reuniones del LUG (“Linux User Group”, Grupo de Usuarios de Linux) de nuestro barrio o ciudad y conocer personalmente a los “expertos” del equipo agiliza los tiempos notablemente y predispone mejor al intercambio tanto al aprendiz como al maestro. Muchos LUG organizan reuniones o charlas en las cuales se tratan varios temas relevantes para los principiantes, y también realizan “fiestas de instalación” en las que se pueden probar distintas distros GNU/Linux antes de decidirse a instalarlo y contar con la ayuda de gente más experimentada a la hora de dar el salto definitivo.

DÉCIMA SUGERENCIA: LA PRÁCTICA HACE AL MAESTRO
Como con casi cualquier otra actividad que involucre intensivamente el uso de la mente -por ejemplo, jugar al ajedrez- hay que tener presentes dos antiguos refranes: el primero es “nadie nace sabiendo”, y el segundo, “la práctica hace al maestro”. Seguramente el usuario que recién comienza con Linux y se siente inseguro en su empleo, prefiriendo Windows porque sabe utilizarlo a la perfección, olvida que la primera vez que se sentó delante de una PC con Windows todo era tan desconocido para él como ahora lo es Linux, y que, si llegó a dominarlo, es porque dedicó incontables horas a trabajar en esa PC antes de conocer a fondo los vericuetos del Sistema Operativo. Si le dedican la mitad del tiempo que invirtieron en aprender Windows para usar GNU/Linux, estamos convencidos de que llegarán a manejarlo y apreciarlo más y mejor.

Juan Gutmann
juan.gutmann@dattamagazine.com

Este artículo pertenece a la edición de junio de 2011 de DattaMagazine. Podés leerlo en su versión original en http://dattamagazine.com/junio-2011/

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Un comentario para “GNU/Linux para principiantes”

  1. Julian Montoya

    28. ene, 2012

    Estoy completamente de acuerdo con el autor del artículo, yo mismo he tratado de introducir a amigos y familiares en el mundo GNU/Linux pero es difícil estar siempre disponible para resolver sus dudas y cuando comienzan a consultar por ellos mismos se confunden más y terminan con aversión, no sólo a GNU/Linux, sino a todo el software libre.
    Además muchos de los usuarios de ordenadores solo les interesa que funcione, que los programas hagan lo que ellos necesitan con el menor esfuerzo posible; que en principio fue una de las promesas de la ciencia de la computación y la industrial que gira en torno.

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