Libia también se quedó sin internet
Publicado: 22. feb, 2011 en Información general |
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El presidente de facto Muammar al-Gaddafi ordenó el bloqueo de internet en todo el país, en un intento por frenar las protestas callejeras que reclaman su renuncia y detener el “efecto Egipto”.
Un dictador aferrado al poder desde hace décadas. Una multitud en las calles reclamando su renuncia inmediata. Un país que queda desconectado del resto del mundo cuando su gobierno bloquea el acceso a internet.
Seguramente, la historia les suena repetida. La revolución egipcia, que sacó del poder a Hosni Mubarak después de 30 años de violaciones a los derechos humanos, hace eco en el mundo árabe.
En Libia, al igual que ocurrió en Egipto, los opositores que no encuentran un lugar de expresión en los medios de comunicación controlados por el gobierno, usan internet para coordinar encuentros, intercambiar ideas y organizar marchas. Como si jamás se hubiera enterado cómo terminó la historia de Mubarak, Muammar al-Gaddafi ordenó bloquear el acceso a internet en Libia el sábado pasado. Desde el viernes, los libaneses venían sufriendo cortes breves en el servicio.
Muammar al-Gaddafi tomó el poder de libia el 1 de septiembre de 1969. Sus opositores lo describen como “un dirigente imprevisible y déspota, que persigue su propia permanencia en el poder y ha estado implicado en actos de terrorismo.”
Decidido a no abandonar su puesto, al-Gaddafi envió a las fuerzas armadas a bombardear las marchas en su contra. Se estima que serían más de 200 los civiles fallecidos desde el comienzo de las protestas, como consecuencia de los encontronazos con la policía y el ejército, aunque no se manejan números oficiales. Tampoco es posible contar con imágenes de los enfrentamientos tomadas por periodistas del país, ya que están amenazados con la pena de muerte por retratar cualquier manifestación en contra de al-Gaddafi. Los pocos videos y fotos que llegaron a internet antes del bloqueo del sábado habían sido capturados por los mismos manifestantes con sus celulares.
Nuevamente, internet le dio voz a un pueblo callado.


