Metro 2033: De Rusia con amor
Publicado: 24. ene, 2011 en Juegos |
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Review de un notable FPS distópico ambientado en una Moscú postnuclear.
Este artículo fue publicado originalmente en la edición de mayo de 2010 de DattaMagazine, la revista de tecnología de Dattatec.
Autor: Juan Gutmann – juan.gutmann@dattamagazine.com
PUNTAJE FINAL: 92
LO BUENO: Argumento elaborado e interesante. Soberbia ambientación. Gráficos y sonido muy logrados y con especial atención a los pequeños detalles. Jugabilidad muy entretenida y extremadamente adictiva.
LO MALO: Dificultad algo elevada, especialmente para jugadores con poca experiencia en FPS. Carece de modos multijugador.
Luego de varios meses de ver al mercado saturado de videojuegos bien hechos desde lo técnico, pero remanidos y poco originales, empezábamos a temer que ya no habría nada nuevo bajo el sol. Finalmente, llega para PC y XBOX 360 una bocanada de aire fresco, de un lugar inesperado: las no menos gélidas tierras ucranianas. El novel estudio 4AGAMES, un desprendimiento del equipo de desarrollo de la saga S.T.A.L.K.E.R., nos trae esta excelente adaptación de una novela de ciencia ficción redactada en 2002 por un joven y talentoso escritor ruso, quien la publicó gratuitamente en su sitio web y logró una repercusión enorme.
EL NACIMIENTO DE METRO 2033
Hace algo más de ocho años que Dmitry Glukhovsky, que entonces tenía apenas 23 años de edad, comenzó a publicar en la web su más reciente creación: Metro 2033, una distopía que transcurre en un futuro cercano en el cual nuestro planeta ha sido arrasado por un holocausto nuclear, que casi ha extinguido a la humanidad y ha acabado con la mayoría de los adelantos tecnológicos conseguidos en el siglo XX. Miles de lectores se transformaron en fanáticos seguidores de la novela virtual por entregas de Dmitry, por lo que el resultado de su imaginación y capacidad narrativa dio sus frutos. Al momento del lanzamiento de su adaptación como videojuego, Metro 2033 fue leída en la web por más de 2 millones de personas, impresa en forma de libro en Rusia con cerca de medio millón de copias vendidas y los derechos para su publicación adquiridos por editoriales de más de 20 países. La calidad de las traducciones del libro a diversos idiomas está asegurada, ya que el autor, además de hablar su ruso nativo, domina a la perfección el inglés, francés, alemán, hebreo y español. Se dice que Glukhovsky se encuentra en conversaciones con estudios cinematográficos de Hollywood interesados en llevar la historia a la pantalla grande. Mientras tanto, Dmitry no descansa, ya que ha publicado hace poco una secuela, bautizada Metro 2034, que se ha convertido en un bestseller en su suelo natal, dado que se vendieron 300.000 copias en apenas seis meses. Fiel a sus orígenes, el joven autor ha publicado también en la web este nuevo libro, en donde ha sido leído por más de un millón de navegantes.
EL ARGUMENTO
Dos décadas antes del comienzo del juego, el mundo ha sido devastado por una guerra termonuclear global. Moscú, la ciudad natal de Artyom, el protagonista del juego, ha sido completamente arrasada por el fuego atómico y sólo lograron sobrevivir unos pocos miles de personas que se refugiaron de la destrucción y la radiación en los túneles de la inmensa red de subtes que atraviesa la ciudad. De esta manera, nuevas poblaciones han surgido, al amparo de las distintas estaciones del metro que las mantienen seguras muchos metros bajo tierra. Pero este mundo subterráneo abriga también numerosos peligros. Diferentes tipos de mutantes habitan las áreas despobladas de los túneles, desde los molestos “Lurkers”, probables descendientes de ratas de los túneles, que suelen encontrarse en grupos reducidos, acometiendo inesperadamente y corriendo a esconderse para evitar represalias, hasta los temibles “Nosalis”, criaturas gigantes, poderosas y agresivas, que agreden en grandes manadas y son terriblemente sanguinarios. Aunque, a veces, se aventuran en grandes grupos en las áreas ocupadas por humanos, empujados por el hambre, y atacan a los moradores de los diversos asentamientos. De los “Nosalis” hay diversas variedades, probablemente debido a mutaciones originadas en distintos animales, pero todas son formidables adversarios y, en más de una oportunidad, deberemos defender las poblaciones humanas de sus embestidas. El nudo de la historia se desarrolla alrededor de los rivales más siniestros: los “Oscuros” (Dark Ones), mutantes de ascendencia humana, que poseen vastos poderes mentales, capaces de enloquecer a rudos soldados en escasos segundos. Al inicio de la historia, el padre de Artyom, líder de la estación en donde vive nuestro joven protagonista, recibe la visita de Hunter, un intrépido Ranger (un grupo especial de soldados bien entrenados y armados, dedicados a recorrer el Metro para proteger a los humanos y eliminar sus potenciales amenazas), que viene a advertirles que los ataques de los Oscuros son cada vez más frecuentes y dañinos, y amenazan la existencia misma de los habitantes de la estación. Artyom promete a Hunter llevar un desesperado pedido de ayuda a Polis, la población humana más importante del Metro (y la más parecida a una ciudad-estado, con gobierno y ejército propios), pero, para ello, tendrá que recorrer extensos y peligrosos kilómetros bajo tierra. Las aventuras de Artyom lo acarrearán, asimismo, a la inhóspita superficie, en la que sobrevivir es notablemente más difícil, ya que, además de enfrentarnos con un ambiente hostil debido a la radioactividad y el frío, habrá que sobrellevar el ataque de otros poderosos tipos de mutantes, como los Demonios, criaturas voladoras que pueden tomar a sus víctimas con sus garras y soltarlas desde una gran altura hacia una muerte segura, o los Bibliotecarios, colosales criaturas simiescas de gran velocidad y fuerza. La ironía más feroz de este terrible futuro es que, a menudo, los rivales más difíciles de Artyom no serán ninguna de estas malvadas criaturas, sino sus propios congéneres humanos. El Metro también alberga bandidos, dispuestos a asesinar a cualquiera que caiga en sus manos para obtener sus bienes, y dos facciones ideológicamente opuestas (los comunistas y los nazis) se encuentran librando una atroz guerra sin cuartel y poseen bajo control cuantiosas estaciones subterráneas, las cuales gobiernan en forma despótica, guardando por los sobrevivientes neutrales tan poca compasión como por sus enemigos.
ARMAS Y EQUIPAMIENTO
El juego dispone de un interesante arsenal que ayudará a Artyom a completar sus complicadas misiones. Comenzaremos con una escopeta de doble cañón, con un importante poder de fuego, capaz de liquidar a un Nosalis de un único y certero disparo en la cabeza, pero ese poder tiene un costo alto: la escopeta carga solamente dos disparos por vez y el tiempo de recarga es demasiado largo como para defendernos con efectividad durante la acometida de una gran manada de mutantes. Con posterioridad, iremos consiguiendo o comprando distintos tipos de armas. Algunas de ellas, originarias de la preguerra, como revólveres de seis tiros (algunos de ellos con adaptaciones muy útiles realizadas por los sobrevivientes, como el agregado de culatas estilo rifle, miras telescópicas y silenciadores), fusiles de asalto Kalashnikov y escopetas de repetición, y otras más caseras, creadas durante los últimos años, como primitivas pero eficaces armas neumáticas que arrojan dardos y unas ametralladoras no muy eficientes pero que nos sacarán de apuro en múltiples ocasiones. También, contaremos con una variedad casera de explosivos, estilo “bombas de caño”, que serán muy provechosos para defendernos de grupos grandes de enemigos. Además de las armas de fuego, dispondremos de diferentes tipos de cuchillos: una filosa hoja estándar de combate y, también, cuchillos arrojadizos, que serán prácticos cuando haya que eliminar un enemigo de modo silencioso o cuando escasee la munición. Justamente, las balas son un tema muy particular en el juego, ya que la munición de grado militar de preguerra, mucho más efectiva contra cualquier clase de enemigos que otros tipos de balas, es usada por los habitantes del Metro como moneda para la compra y venta de armas, equipamiento y otras especies de municiones, de fabricación casera, bastante más abundantes pero mucho menos eficientes que las de grado militar. De todas maneras, las balas escasean en el desolado futuro de 2033, y dedicaremos buena parte de nuestro tiempo a recorrer los laberínticos túneles en busca de munición para nuestras armas. El encuentro de un soldado humano caído provocará siempre un sabor agridulce, ya que a la angustia de saber que cada vez quedan menos sobrevivientes humanos, se contrapone el alivio de poder pertrecharnos con las armas o municiones que portaba el fallecido, siempre escasas e imprescindibles. Además de las armas, también podemos conseguir o comprar armadura que nos protegerá en mayor forma contra los ataques enemigos, y otro elemento imprescindible: las máscaras de gas y sus filtros. Existen áreas del metro en los que el aire es venenoso e irrespirable, condición que, asimismo, afecta a toda la superficie, y al recorrerlas necesitaremos máscaras de gas con sus correspondientes filtros para sobrevivir. El problema es que las máscaras de gas son frágiles, dado lo cual pueden rajarse o romperse ante los ataques enemigos, y los filtros duran unos pocos minutos, por lo que de extrema importancia estar bien provisto de repuestos.
EL COMBATE
Uno de los puntos fuertes de este sobresaliente título es las grandes dosis de adrenalina que nos entrega a la hora de los enfrentamientos con enemigos. Los distintos escenarios del juego nos obligarán a tomar diversos enfoques: desde el combate al descubierto en la superficie, en la que deberemos enfrentar, asistidos por otros compañeros, a enormes hordas de mutantes a balazo limpio, hasta la lucha en solitario en los oscuros túneles del metro, en donde habrá que extremar nuestras habilidades “stealth” para eliminar a los enemigos uno por uno en forma callada y sin llamar la atención del resto. Para ello, podemos ayudarnos apagando las pocas luces que encontremos, ya sea “a mano” o con un certero balazo, y será de gran conveniencia portar armas silenciosas, como cuchillos arrojadizos o armas de fuego equipadas con silenciador. Algunos enemigos poseen binoculares que permiten visión nocturna, y obtenerlos nos garantizará poder completar estos desafíos con un nivel mayor de éxito. Todas las armas de fuego tienen algún grado de retrocarga, lo que dificulta hacer puntería, pero, si se mantiene presionado el botón derecho del mouse, conseguiremos un primer plano del punto de mira del arma, lo que posibilita dar en el blanco con más facilidad, especialmente estando agachados. También, habrá que estar atento a distintas trampas puestas a lo largo de los túneles: podemos encontrarnos básicamente con dos tipos, las “booby traps” que detonan explosivos o las mecánicas estilo “Indiana Jones”, que precipitarán hacia nosotros grandes troncos con púas que nos dejarán ensartados como una brochette. Con algo de habilidad, estas trampas pueden ser evitadas o, inclusive, desarmadas para obtener el explosivo y emplearlo en nuestro beneficio.
GRÁFICOS Y SONIDO
Metro 2033 destaca en los rubros técnicos. Los gráficos son soberbios, tanto a nivel de ambientación y detalle, como de animación y jugabilidad. Los túneles en semipenumbras o el arrasado paisaje de la superficie de Moscú están fielmente recreados y recorrerlos es un goce para la vista, gracias al muy buen motor gráfico 4AEngine, creado especialmente por la desarrolladora para este juego, que funciona de maravillas con el motor de física NVIDIA Phsyx. Tal vez, los modelos de los personajes no jugadores no estén tan logrados como en otros títulos de última generación, pero ante la riqueza gráfica de los escenarios, trabajados hasta en los más pequeños vericuetos, es un dato que pasa casi desapercibido. En cuanto a los efectos sonoros, también están muy bien realizados, lo que contribuye en gran medida al desarrollo del juego, ya que, además de su muy buena calidad, muchas veces las pistas auditivas nos asistirán a fin de superar algún trance difícil. Los actores de voz sobresalen en el idioma ruso original de este título, pero, lamentablemente, en otros idiomas, como el inglés, suenan un tanto desabridos y faltos de emotividad. La interfaz de control del jugador y sus cuantiosas posibilidades están muy logradas, y, aunque hay que memorizar unas cuantas teclas, algunas de las cuales tienen diferentes opciones (presión breve o sostenida), el juego las va introduciendo gradualmente y recordándonos cuáles son en los momentos críticos.
CONCLUSIONES
Apenas rascamos la superficie argumental de Metro 2033, pero lo hemos decidido de este modo desde el análisis en forma absolutamente deliberada. Ocurre que la historia de este juego es probablemente su punto más fuerte, ya que es realmente novedosa, atrapante y bien narrada, lo que logra la inmersión casi total del jugador durante las entre 10 y 12 horas que lleva completar el juego. Al concluirlo, contaremos con dos finales posibles, que dependerán de algunas acciones y decisiones que hayamos tomado en el transcurso del juego, las que son tan sutiles que nos impulsan a rejugarlo para descubrir las actitudes que debemos variar para acceder a los distintos finales. Sabemos que el autor de la novela ha quedado ampliamente satisfecho con la adaptación, lo que garantiza su calidad argumental. Si le sumamos a este hecho, sumamente importante en estos tiempos en los que la falta de originalidad es regla, que este título descolla en los aspectos técnicos y es extremadamente entretenido de jugar, podría decirse que, probablemente, Metro 2033 alcance en escaso tiempo el estatus de clásico del género. Por lo pronto, que un título realizado por rusos y ucranianos obtenga el volumen de ventas y repercusión que ha logrado este juego es poco común de por sí, y el acontecimiento de que, a semanas de estrenado, ya posea su propia Wiki, realizada por los aficionados al juego, no es un dato menor. Se echa de menos algunas horas más de juego, sobre todo teniendo en cuenta la falta de modos multijugador, lo que nos lleva a una conclusión algo irónica: luego de varios meses de quejarnos que en el mercado únicamente se publicaban secuelas, ni bien terminamos de jugar Metro 2033 ya estamos anhelando que 4AGAMES publique su continuación. Si disfrutan de los FPS, estamos seguros de que, una vez que lo jueguen, compartirán con nosotros este deseo.
REQUERIMIENTOS DE HARDWARE
Metro 2033, en su versión de PC, se ejecuta con Sistema Operativo Windows XP o Windows 7. Se recomienda como mínimo contar con un CPU de dos núcleos de, al menos, 2.4 Ghz de frecuencia de operación, 1 Gb de RAM y 12 Gb de espacio disponible en el disco rígido, y placa gráfica GeForce 8800 o ATI 3850. Para poder apreciarlo en todo su esplendor, se aconseja disponer de un procesador Intel Quad Core de 3 Ghz o equivalente, 2 Gb de memoria RAM y tarjeta de video GeForce GTX 470 / ATI HD 5850 o superiores. En base a nuestra práctica con este gran título, con placas de video de menor potencia a las mínimas sugeridas se puede obtener también una buena experiencia, siempre y cuando soporten DirectX 9.0. Para ello, deberá emplearse una resolucion no mayor a 1024×768 y configurar calidades medias o bajas en las opciones de detalle gráfico del juego.



Juansnakes
14. ago, 2011
Monex: ¿WTF?
Monex
27. ene, 2011
A la hora de realizar una defensa contra un ataque de este grupo de armas no cabe emplear la Esquiva ni la Parada de modo que cualquiera que quiera evitar ser agredido por ellas tan solo contara con la tirada de un dado de cien aplicando los negativos pertinentes por proyectil disparado al tipo de habilidad adecuada. por fortuna lo humano no es una limitacion insalvable para los personajes o sus mas duros antagonistas. es un suplemento para el empleo de armas modernas en Anima Beyond Fantasy disenado con afan de resultar peligroso letal y heroico tanto en su manejo como resultado.