Con la música a todas partes
Publicado: 20. Ene, 2010 en Curiosidades |
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El artista Kutiman mezcla sonidos e imágenes para crear un crisol musical extraordinario en “ThruYOU”.
Este artículo fue publicado originalmente en la edición de junio de 2009 de DattaMagazine, la revista de tecnología de Dattatec .
Autora: Natalia Solari - natalia.solari@dattamagazine.com
El sonido posee una manera básica de propagarse: las ondas sonoras se desperdigan por el aire y, sólo en determinadas ocasiones, logran reunirse para encontrar la forma de una melodía o de un ritmo contagioso… o de ambas cosas simultáneamente. Para procesarlos se necesita de un receptor atento, sin dudas. ¿Pero qué se precisa para generarlos? Quizás esta pregunta (o tantas otras más) se haya hecho Ophir Kutiel el mismo día en que escuchó, por primera vez, las composiciones del multi-instrumentista nigeriano Fela Kuti y, al notar más de una coincidencia entre ambos, decidió hacer notoria la de sus apellidos y rebautizarse Kutiman.
A pesar de que sea de origen israelí, con Kutiman surge otra nación: la de la música sin restricciones y sin fronteras, libre de ser porque de su libertad depende su existencia. Esa libertad que lo llevó a confrontar a sus universitarios padres y elegir no finalizar el secundario para dedicarse de lleno a estudiar piano, guitarra y batería e internarse en los confines del universo del jazz es exactamente idéntica a la que buscó homenajear cuando produjo esa maravilla de la edición de audio e imagen que es “ThruYOU”. En “ThruYOU” se funden los paralelos y meridianos del planeta para dar paso a un mundo único: el de la música. Pero la particularidad de este emprendimiento es que, si bien el muchacho israelita se encargó de reunirlos, está realizado por muchos y diversos músicos de distintos lugares de la Tierra que, oportunamente, fueron dejando su testimonio sonoro a modo de video en el célebre sitio para compartir imágenes y sonidos que es YouTube. Así es como a lo largo de siete temas que incursionan en géneros musicales bien diferenciados como el funk, el reggae y el blues, entre otros, Kutiman se burla de las leyes que reglamentan los sonidos como propios y los hace ajenos, libres de ser divulgados, ávidos de ser escuchados. Tímido en principio (Ophir da a conocer su creación sólo a veinte amigos), se transforma velozmente, gracias a la difusión online de su obra, en pionero de una nueva vertiente del movimiento Open Source o de código abierto: la que involucra originales formas de expresar inquietudes artísticas, lejos de regulaciones que se nutren más de la búsqueda de beneficios económicos para unos pocos que de la posibilidad de acceso ilimitado a la belleza para muchos. De este modo, en escasos dos meses, MarloweDK, bajista, se conoció con BJ Cunningham que es guitarrista de rock, mientras la escala perfecta de un niño trompetista, Huwdann, se inmiscuye en el diálogo y lo convierte en multiplicidad de voces y la voz de una madre, Sarah, con su bebé en el regazo, se hace oír potente y conmovedora a través del clave de Mecobio, por mencionar sólo algunos de los intérpretes que aparecen en los distintos temas de “ThruYOU”. Únicamente resta una participación fundamental: la de los oídos de aquel que se disponga a experimentar este arcoiris racial, regional, musical. ¿Hacia dónde dirigirse para hallarlo? Este verdadero prodigio de unidad en la multiplicidad se encuentra en http://thru-you.com/. Una vez allí, es factible que un tesoro nos espere en el preciso lugar en donde concluye el arcoiris. Y será, indudablemente, una merecida recompensa compartida por uno y todos a la vez.





